Rutina y organización · De 1 mes a 3 años
Una canción para cada hora
La misma canción en el baño, otra a la hora de dormir. Se convierte en aviso de lo que viene, calma, y dentro de veinte años esa canción devuelve la casa entera.
Música como aviso, no como banda sonora
Una canción fija para cada momento del día funciona como una señal: antes de entender palabras, entiende que esa melodía significa baño, o que la otra significa dormir. Y de regalo os queda un archivo sonoro con fecha.
Eligiendo
- Una para despertar, una para el baño, una para dormir. Con tres basta.
- Cortas, de menos de dos minutos, y que aguantes escuchar mil veces.
- Puede ser cantada por ti, sin instrumento. Funciona igual y vale más después.
- Nada de cambiarlas cada semana: la repetición es el punto entero.
Grábate cantando
Una vez, en el móvil, sin ensayo. Es el archivo que ella va a querer escuchar de adulta, y el que ningún servicio de música sustituye. Guárdalo en la cápsula con el nombre de la canción y la fecha.
La prueba del tiempo
Dentro de unos años, pon la canción del sueño. La reacción es inmediata incluso en una criatura que ya ni recuerda por qué. Ese día también vale la pena grabarlo.
Más ideas para esta etapa
Del día a día
Graba lo corriente
El baño, la toma, el camino de casa. Nadie graba lo corriente porque parece que va a durar para siempre, y es lo corriente lo que desaparece sin avisar.
Idea de carta
Escribe lo que nadie va a recordar
El olor de la cabeza, el ruido que hace al mamar, la forma en que agarra un dedo. Son las cosas que desaparecen primero de la memoria. Basta con una frase.
Idea de foto